31 de julio de 2011

C2: Bibliografía para el Entusiasta

´1000 Tests: Para el Quinto Curso de la Escuela Oficial de Idiomas/Nivel 5´, (1996) Editorial Stanley
´Curso Superior de Español´, (1991), Concha Moreno García, SGEL
´Temas de Grammática´, (2009), Concha Moreno, SGEL
´Método de Español para Extranjeros´, (2010), S Millares, Edinumen
´Como lo Oyes: Nivel Superior´, (2008), C M Montero, SGEL 
´¿A qué no sabes? Curso de Perf para extranjeros´, (2008), L M Lopez y N S Baulenas, Edelsa
´Dominio: Curso de Perf´, (2008), D Gálvez, L Quintana, N Gálvez, Edelsa
´Preparación para el diploma C2´, (2009), Edelsa
´Diccionario de dichos y frases hechas´, (2009), A Buitrago, Espasa Léxicos
Examenes Pasados de C2 desde el Instituto Cervantes

Crisi y Systema por M Castells/La Vanguardia Digital

Crisis y sistema

No es crisis para el sistema, porque el capital financiero sale ganador a costa de imponer la crisis a personas y gobiernos

Artículos| 30/07/2011 - 00:00h / Manuel Castells
Cuando miles de indignados afirman que no es una crisis sino que es el sistema el causante de los múltiples problemas que nos aquejan están diciendo algo tan básico como que si no se tratan las raíces, si persisten las causas, producen las mismas consecuencias.

¿Pero de qué sistema hablamos? Muchos dirían capitalismo, pero eso es poco útil pues hay muchos capitalismos. Hay que partir de lo que se vive como crisis para entender que no es una patología del sistema sino el resultado de este capitalismo. Es más, la crítica se extiende a la gestión política. Y surge en el contexto de una Europa desequilibrada por un sistema financiero destructivo que conduce a la crisis del euro y suscita la desunión europea.

En las dos últimas décadas se ha constituido un tipo de capitalismo global dominado por instituciones financieras (los bancos son sólo una parte) que viven de producir deuda y cobrar por ella. Para aumentar sus ganancias las financieras crean capital virtual mediante derivados y se prestan las unas a las otras incrementando el capital circulante y por tanto los intereses a percibir. En promedio, en Europa y EE.UU. los bancos disponen sólo de un 3% del capital que deben y son considerados solventes si llegan al 5%. El otro 95% circula incesantemente y se diluye en múltiples acreedores y deudores relacionados por un mercado volátil escasamente regulado. Dícese que unas transacciones compensan otras y el riesgo se reparte. Para cubrirse se aseguran, pero las aseguradoras también prestan el capital que deberían reservar. Tranquilos porque se presupone que en último término el Estado (o sea nosotros) enjuga las pérdidas a condición de que sean suficientemente grandes. El efecto perverso de este sistema, operado por redes informáticas mediante modelos matemáticos sofisticados, es que es tanto más rentable (para las financieras y sus financieros) cuanto más presta aun sin garantías. Y aquí entra otro factor: el modelo consumista que busca el sentido de la vida comprándola de prestado.

Como la mayor inversión de las personas es su propia casa, el mercado hipotecario (cebado con intereses reales negativos) se hizo jauja y estimuló una industria inmobiliaria especulativa y desmesurada, depredadora del medio ambiente, que se alimentó de trabajadores inmigrados y dinero prestado a coste cero. Ante tal bonanza quedaron pocos emprendedores para apostar por innovación. Incluso empresas tecnológicas, grandes o pequeñas, usaron su negocio como base para su revalorización en el mercado bursátil. No eran los beneficios de la empresa sino su valor capitalizado lo que realmente contaba. Para muchos innovadores ser comprados era la máxima aspiración. La clave de esta pirámide especulativa era la imbricación de toda esa deuda, de forma que los pasivos se convertían en activos para garantizar otros préstamos. Cuando los préstamos no se pudieron pagar y empezaron las bancarrotas de empresas y personas, las quiebras se propagaron en cadena hasta llegar al corazón del sistema, las grandes aseguradoras. Ante el peligro de colapso de todo el sistema, los gobiernos salvaron a bancos y financieras.

Cuando se secó el crédito a las empresas la crisis financiera se convirtió en industrial y del empleo. Entonces los gobiernos asumieron el costo de del desempleo y de la reactivación económica. Como subir impuestos no da rédito político pidieron prestado a los mercados financieros, incrementando su ya elevada deuda pública. Cuanto más especulativas eran las economías (Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, España) y cuanto más cortoplazistas los gobiernos, mayor gasto público y mayor deuda. Como la deuda era en euros los mercados siguieron prestando contando con la UE. El resultado fue la crisis fiscal de varios países amenazados de suspensión de pagos. La crisis fiscal se convirtió en nueva crisis financiera al cuestionar el euro y al aumentar la prima de riesgo a los países sospechosos de futura insolvencia. Y como la deuda de los países estaba en manos de bancos alemanes y franceses había que salvar a los países para salvar a los bancos. La condición ha sido imponer la austeridad en gasto social y la reducción en empresas y empleo del sector público, con pérdida de soberanía económica de varios países, incluida España. Y así se llega a los despidos, aumento del paro, reducción salarial y recortes de servicios sociales, coexistiendo con ganancias sin precedentes para el sector financiero. Claro que hay unas cuantas cajas y bancos que hay que poner en orden, pero se intervienen, se venden y a seguir. Por eso no es crisis para el sistema, porque el capital financiero sale ganador a costa de imponer la crisis a personas y gobiernos. De paso se disciplina a los sindicatos y a los ciudadanos. Y así la crisis se hace crisis política.

Porque la otra característica clave del sistema no es económica sino política. Se trata de la ruptura del vínculo entre ciudadanos y gobernantes. "No nos representan", dicen muchos. Los partidos viven entre ellos y para ellos. La clase política es una casta con un común interés en mantener el reparto de poder mediante un mercado político-mediático cada cuatro años. Auto-absolviéndose de corruptelas y abusos mediante la designación política de la cúpula del poder judicial.

Así asegurado el poder político pactan con los otros dos poderes: el financiero y el mediático, que están profundamente imbricados. Y mientras la economía de la deuda marche y la comunicación se controle, la gente hace su vida y pasa de ellos. Ese es el sistema. Y por eso se creían invencibles. Hasta que la comunicación se hizo autónoma y la gente se enredó, Y juntas perdieron el miedo y se indignaron. ¿Adónde van? Cada cual tiene su idea, pero hay temas comunes: que los bancos paguen la crisis, control de políticos, internet libre, una economía de la creatividad y un modo de vida sostenible. Y, sobre todo, reinventar la democracia sobre valores de participación, transparencia y rendición de cuentas al ciudadano. Porque como decía una pancarta: "No es crisis, es que ya no te quiero".

Literatura Nova


Un nuevo blog para lectores y escritores se nace en el enlace: http://literaturanova.com/


Reunión Annual de Directores del Instituto Cervantes

´Zapatero elogia al Instituto Cervantes y le pide que sea "marca de prestigio" de la cultura española
19/07/2011: Fundación de La Lengua Española 

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha participado en la primera de las tres jornadas de la Reunión Anual de Directores, en el marco del vigésimo aniversario de la creación del Instituto.
El Instituto Cervantes celebra en Alcalá de Henares desde hoy, y durante tres días, la Reunión Anual de Directores, para debatir las líneas de actuación a seguir en los próximos años.
Durante esta jornada inaugural, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha mantenido un encuentro con los representantes de la institución en todo el mundo. Zapatero ha manifestado sentirse "orgulloso" de la “tarea y compromiso" del Cervantes en todo el mundo.

Además de los elogios que la entidad ha recibido de Zapatero, el presidente también ha subrayado que en tiempos de crisis es necesario buscar "soluciones que permitan estar presentes en los lugares donde todavía no hay centros del Cervantes, aprovechando fórmulas distintas e innovadoras con las que ya se cuenta, como las aulas virtuales”.

El presidente del Gobierno también se ha referido a la excelente situación en la que se encuentra la lengua española. "El porvenir se escribe ya en español”, dijo Zapatero; y añadió que el Instituto Cervantes es uno de los “ejes básicos” del Plan de Acción Cultural en el Exterior recientemente aprobado por el Gobierno.

La directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, ha agradecido al presidente el apoyo “decisivo" que ha recibido la entidad durante estos últimos años. Los ministros de Educación, Ángel Gabilondo, y de Cultura, Ángeles González-Sinde, también han intervenido en el acto de inauguración de la Reunión.

Deseamos que consiguen afrontar los retos de un gran instituto de cultura.

Los Desafíos del Feminismo, Amelia Valcárcel


Este Artículo forma parte del libro Los desafíos del feminismo ante el siglo XXI (Amelia Valcárcel y Rosalía Romero (eds.), col. Hypatia, Instituto Andaluz de la mujer, Sevilla, 2000, pags.19-54).

LOS RETOS DEL DOS MIL
Para dar entrada a las demandas de paridad planteadas parece claro que el marco teórico actual, todavía a grandes rasgos naturalista, debe cambiar. El naturalismo presente en la escena ideática de fin de siglo lo hemos heredado sin duda del pensamiento ilustrado como reacción al espiritualismo previo. Pero ha sufrido suficientes avatares como para haber cambiado varias veces de rostro: positivismo, eugenismo, sociobiologismo, etc. Sin embargo no es el paisaje corriente de las ideas globales y las concepciones del mundo de la Modernidad porque dé mejores explicaciones de algunos fenómenos que las explicaciones espiritualistas anteriores a él. El naturalismo corriente es sobre todo fundamento y resultado de las prácticas sociales corrientes, como ha demostrado cumplidamente M. Douglas. Si sobre tales prácticas -como ejemplo sobresaliente las que aseguran la jerarquía sexual- existe el disenso suficiente, tenemos al menos una buena razón para confiar en la decadencia futura del reduccionismo naturalista. Con todo, es tal su peso en la cosmogonía moderna que se necesitará un gran esfuerzo conceptual para cambiar de fondo y dejarlo atrás. Si el marco global continúa su iniciado giro hacia el dialogismo y la hermenéutica las posibilidades ya abiertas se ampliarán.
Por lo que toca a las sociedades políticas dentro del mismo marco de globalización, es evidente que las oportunidades y libertades de las mujeres aumentan allí donde las libertades generales estén aseguradas y un estado previsor garantice unos mínimos adecuados. El feminismo, que es en origen un democratismo, depende para alcanzar sus objetivos del afianzamiento de las democracias. Aunque en situaciones extremas la participación activa de algunas mujeres en los conflictos civiles parezca hacer adelantar posiciones, lo cierto es que éstas sólo se consolidan en situaciones libres y estables. Bastantes mujeres han descubierto en su propia carne que el hecho de arriesgar su seguridad o sus vidas para derrocar una tiranía no las pone a salvo de padecer las consecuencias de su victoria si el régimen que tras ella se instala es otra tiranía.

Cualquier totalitarismo y cualquier fundamentalismo refuerza el control social y, desgraciadamente, eso significa sobre todo el control normativo del colectivo femenino. Por eso las medidas de decoro que toma una insurrección triunfante, -vestimentarias, de reforma de costumbres, de protección de la familia, de "limpieza moral"- siempre son significativas y nunca deber ser consideradas meros detalles accidentales. Montesquieu escribió que la medida de la libertad que tenga una sociedad depende de la libertad de que disfruten las mujeres de esa sociedad. Sólo la democracia, y más cuanto más profunda y participativa sea, asegura el ejercicio de las libertades y el disfrute de los derechos adquiridos. Por imperfecta que pueda ser, siempre es mejor que una dictadura de cualquier tipo, social, religiosa, carismática. En una democracia los cauces para la resolución de las demandas han de estar abiertos y por ello su presentación pública -aunque ello no signifique inmediato acuerdo- es condición previa de viabilidad y consenso. Los derechos adquiridos incluso en una situación tiránica se pierden, lo que indica el escaso consenso que habían logrado suscitar. Precisamente porque ninguna ley histórica necesaria rige los acontecimientos sociales, las involuciones siempre son posibles y nada queda asegurado definitivamente, la democracia es un tipo político que exige su constante defensa y perfeccionamiento, lo que puede hacerse desde las más variadas instancias, individuales o asociativas. Incrementar los flujos de participación -lo que supone favorecer la contrastación, el debate y el afinamiento argumental- siempre favorece la presentación en la esfera pública de los excluidos y sus demandas.
Feminismo, democracia y desarrollo económico industrial funcionan en sinergia, de modo que incluso la comparecencia de feminismo explícito en sociedades que no lo habían tenido con anterioridad, es un índice de que están emprendiendo el camino hacia el desarrollo. El feminismo está comprometido con el fortalecimiento de las democracias y a su vez contribuye a fortalecerlas.
La entrada en las instancias de poder explícito sigue siendo una tarea en curso. Los sistemas de cuotas -formales en unas fuerzas políticas e informales en otras- han contribuido a que todas las listas presenten un número mayor de mujeres que el que habría producido una cooptación sesgada. A pesar de sus defectos, y los tienen evidentes deben seguir aplicándose precisamente porque hasta el momento presente no se puede asegurar la imparcialidad en los mecanismos de la cooptación.

No existen para colocar mujeres donde no las hay -eso sería discriminación positiva- sinoo para evitar que la cooptación sesgue en función del sexo. El poder explícito y legítimo, cuyo primer analogado es el poder político dentro de las democracias, sirve sobre todo al objetivo de la visibilidad. Hace visible la calidad real de los logros curriculares alcanzados. El sufragismo, en su empeño por los derechos educativos, cubrió el tramo más fuerte y decisivo del camino a la paridad. La visibilidad sólo intenta que ese hecho antes impensable, la educación igual y los resultados con medida meritocrática de las mujeres, sea sistemáticamente obliterado u ocultado "como si todo siguiera igual". Las cuotas sirven para atajar dos conductas recurrentes por las cuales el privilegio masculino se reproduce: la invisibilización de logros y la discriminación de élites.

El feminismo es también un internacionalismo y también lo ha sido desde sus orígenes, como aplicador que es de la universalidad ilustrada en su doble vertiente, como panmovimiento y como universalismo político-moral. Esto requiere al menos tres instancias de acción dentro del progreso hacia un mundo globalizado. Debe entrar en el debate del multiculturalismo. Debe buscar presencia en los organismos internacionales. Y debe apoyar la posibilidad de una buena rápida acción internacional.

El multiculturalismo, que se acoge fundamentalmente al concepto de diferencia y al derecho a exigir el respeto por esa diferencia, cuando se alía con el comunitarismo puede pretender hacer legítimos y argumentables rasgos sociales de opresión y exclusión contra los que el feminismo se ha visto obligado a luchar en el pasado. Para prestar asentimiento a las posiciones multiculturalistas el feminismo puede y debe cerciorase del respeto de éstos a la tabla de mínimos constituida por la Declaración Universal de Derechos Humanos, a poder ser complementada por las declaraciones actualmente en curso de derechos de las mujeres.

Del mismo modo la presencia y visibilidad de las mujeres en los organismos internacionales debe aumentarse, así como la capacidad de acción de las propias instancias internacionales de mujeres, ya sean partidarias o foros generales. Las experiencias habidas en conferencias internacionales, declaraciones y foros indican la voluntad de presencia en el complejo proceso de globalización, así como la capacidad de marcarle objetivos generales ético, políticos y poblacionales. Por otra parte la presencia del feminismo en las mismas instituciones internacionales asegura también la adecuación de los programas de ayuda en función del género, así como su eficacia. En un momento en que los estados nacionales no son ya el marco adecuado para resolver gran parte de los problemas porque éstos se plantean a nivel mundial por encima de su capacidad de acción individual, el contribuir a la capacitación, mejora y empoderamiento de las instituciones internacionales contribuye a la causa general de la libertad femenina.

El asunto de la buena y rápida acción internacional se vincula, además, con el escabroso tema de la violencia. Las mujeres no están esencialmente comprometidas con la paz. Aunque hasta una filósofa tan crítica e ilustrada como Beauvoir haya llamado al varonil el sexo que mata y al femenino el sexo que da la vida, eso no pasan de ser apelaciones retóricas que sólo cierta mística diferencialista puede tomar como si fueran conceptos. Pero, aunque no sean esencialmente pacíficas ni tampoco lo sean funcionalmente en un sistema jerárquico patriarcal -porque cada mujer usa su capacidad de violencia con quienes sean débiles aunque de su mismo sexo y porque la disposición atomizada hace que cada una, con independencia de su voluntad, apoye la violencia de los varones propios- en una sociedad imparcial las mujeres nada tienen que ganar con la violencia.

La democracia, que es ella misma una manera de evitar la violencia y remitir al principio de mayorías éticamente guiado las decisiones, que en ocasiones puede y debe ser violenta hacia el exterior, tiene que deflactar al máximo la violencia interna. Y no termina su acción cuando evita la violencia política y civil, sino que está obligada a preservar a sus ciudadanos lo más posible de su capacidad de violencia mutua. Esto es, tiene el deber de ser segura. Por otra parte, el florecimiento de formas suaves de vida es sólo esperable allí donde la violencia externa e interna del estado no ocupe demasiado lugar en el imaginario colectivo. La paz vuelve "femeninos" a los pueblos, decían ya los historiadores romanos conservadores, Y esto que ellos escribían como una severa crítica, podemos afirmarlo como una firme convicción de las democracias avanzadas. Los valores que la paz promueve, la convivencia, el cuidado, los placeres no son esencialmente femeninos, sino que son apetencia común en sociedades que pueden permitírselos. Dejo para mejor ocasión profundizar este tema porque, por su enjundia, no cabe despacharlo sin más. Pero adelanto que el feminismo puede constituirse en garantía de paz, del mismo modo que está absolutamente empeñado en la desaparición de la violencia de género y las violencias individuales. Pueden las mujeres libremente reclamar las armas dentro de los ejércitos y puede el feminismo colectivamente exigir una sociedad pacífica e internamente desarmada. Allí donde la capacidad de ejercer violencia es todavía un valor, las mujeres tienen muy poco y son sus víctimas.

Gran parte de los tramos de acción presente y futura hasta ahora enumerados se dejan resumir en tres: variación de marco conceptual, aumento de la capacidad de acción y reparación de los déficits cuantitativos. Quisiera, por último, señalar algunos objetivos inmediatos que despejen en efecto el camino a la paridad. Enumeraré al menos tres de ellos. El primero es solventar también el déficit cualitativo. No podemos pensar que la discriminación de élites no forma parte de los déficits cuantitativos, aunque de suyo es un déficit cualitativo. Y en este momento en particular fortísimo. Dado el actual nivel de formación y preparación curricular de la población femenina, su fracaso masivo -y en esto los números que se comenzaron a hacer en la década anterior son rotundos- no puede producirse sin voluntad expresa de que ocurra ni sin voluntades operativas que lo persigan. El techo de cristal se sigue produciendo y reproduciendo en el conjunto completo de los sectores profesionales.

El segundo iluminar la ginofobia del mercado y desactivarla. Las mujeres resultan ser los sujetos peor parados en el sistema del mercado -en apariencia indiferente- con menores posibilidades de empleo, con peores empleos y con tareas a menudo muy por debajo de su capacidad individual. Ajustar el mercado a la meritocracia para el caso de las mujeres es una tarea primordial. La actual generación de mujeres de treinta años soporta, como ninguna en el pasado, una discriminación continua que, además, tiene muy poco de sutil. Esa generación, la de mayores logros y mejores tasas educativas que hayamos tenidos nunca, está sufriendo, por el momento, un auténtico desastre.

Y, en tercer lugar, hay todavía un grave déficit de voluntad común. El feminismo no es sólo una teoría ni tampoco un movimiento, ni siquiera una política experta. Siendo todo eso, ha sido y es también, lo digo a riesgo de repetirme, una masa de acciones, a veces en apariencia pequeñas o poco significativas. Cada vez que una mujer individualmente se ha opuesto a una pauta jerárquica heredada o ha aumentado sus expectativas de libertad en contra de la costumbre común, se ha producido y se produce lo que podríamos llamar un "infinitésimo moral" de novedad. El feminismo ha sido y es esa suma de acciones contra corriente, rebeldías y afirmaciones, que tantas mujeres han hecho y hacen sin tener para nada la conciencia de ser feministas. Esto es, tales acciones se realizan sin la conciencia de una voluntad común.

Creo que en este momento y en esta tercera ola del feminismo al que pertenecemos , que es la que da paso a un tercer milenio, las mujeres pueden ser ya capaces de forjar una voluntad común relativamente homogénea en su fines generales: conservar lo ya hecho y seguir avanzando en sus libertades. Pertenezcan a la parte del espectro político que pertenezcan, las mujeres presentes en lo público tienen el deber y la capacidad de elaborar una agenda de mínimos consensuados. Si se esfuerzan por lograr fraguar esa voluntad común, todas las mujeres lograremos nuestros fines con mucho menor esfuerzo -aunque sólo sea emocional- del que hasta ahora a nuestras predecesoras les costó conseguir lo que nosotras tenemos.

Pienso que cada tiempo cubre su etapa y nosotras, que vivimos de lo que otras y otros nos consiguieron, tenemos que cubrir la nuestra. Tenemos por delante el reto general de la paridad que implica resolver varios desafíos parciales: La formación de una voluntad común bien articulada que sabe de sí, de su memoria y de los fines que persigue. La iluminación de los mecanismos sexistas -cuando no ginófobos- de la sociedad civil, el mercado y la política. La elaboración común de una agenda de mínimos que evite pérdidas de lo ya conseguido y refuerce el asentamiento de logros. Y la resolución del déficit cualitativo que, en el momento presente, es una vergüenza para la razón.

Para tal resolución los mecanismos de paridad son condición necesaria, pero no suficiente. El salto cualitativo, tan habitual en el discurso dialéctico de los setenta, necesita de los acúmulos cuantitativos, que ahora suelen llamarse "masa crítica", pero no se resume en ellos. Finalizada la dinámica de las excepciones, sería una trampa caer en patentizaciones exclusivamente cuantitativas. Estas dejan incólume el principio de excelencia que es, bien al contrario, un valor del que hay que apropiarse.

Occidente por J Marías

conoZe.com

Julián Marías, 2003

Occidente

Se habla con frecuencia de la unidad del mundo. Es cierto que todo él está en alguna medida presente y tenemos que contar con la totalidad; pero ni el mundo es uno ni acabamos de entenderlo en su conjunto, aunque tengamos de él alguna noticia y nos afecte. Se habla mucho de Europa y se desliza la creencia de que es una unidad suficiente; esto no es cierto: Europa en ningún sentido se basta a sí misma, y no acaba de ser inteligible sin la América nacida de ella; ambas, inseparables, constituyen una realidad que se puede entender y se diferencia de otras, importantes y con las que por supuesto hay que contar.
Me sorprende lo poco que se habla de Occidente, la infrecuencia del uso de este nombre, a pesar de que significa el ámbito en el cual vivimos, con el que realmente contamos, nuestra verdadera morada histórica. El Atlántico no nos separa de América, sino que es el vínculo de unión, la constante referencia a nuestra morada vital y, desde hace varios siglos, histórica. Hay una extraña propensión a olvidar las realidades en las que se vive, mientras que se afirman porciones de ellas que aisladas son incomprensibles, o se finge una unidad mundial que ni existe ni se entiende.
En los últimos años se insiste demasiado en Europa, con una visión excesivamente unitaria y que implica un olvido -o una negación- de lo que es su complemento inseparable, es decir, América.
Es extraño que esta tendencia se dé en España, donde es absolutamente injustificable. El hecho enorme de que se hable español desde México hasta el extremo Sur del continente -con la única excepción del Brasil, donde se habla portugués, la otra lengua hermana de la Península Ibérica- debería bastar para evitar caer en ese error. Pienso cuál sería la actitud de otras naciones europeas si sus lenguas se hablasen en ese enorme porción de mundo. Siempre me ha conmovido al viajar por América el ver los carteles por las carreteras, desde parte de los Estados Unidos hasta el extremo sur, en la misma lengua que se habla en Ávila o en Sevilla. Este hecho simplicísimo y elemental nos hace comprender lo que ha sido la historia desde el Renacimiento.
Europa tiene cierta unidad, pero en ella predomina la diversidad, no sólo lingüística, sino de las maneras en que cada persona está instalada en la vida. Frente a esta diversidad hay la extraña y firmísima convergencia de los que viven en español a ambos lados del Atlántico. Con demasiada frecuencia se olvida que la lengua es una de las instalaciones primarias de la vida, que presenta una articulación de lo real, una tonalidad que se manifiesta en la fonética, en la sintaxis, en todo lo que es la articulación del mundo efectivo.
El español y el inglés son las dos lenguas privilegiadas que existen como propias a ambos lados del Atlántico, y permiten entender la conexión de los dos continentes. Otras lenguas se conocen, se estudian, en alguna medida se hablan en Occidente, pero no son lenguas «propias», en las que se esté instalado por igual en los dos hemisferios, que sean la morada vital de tantos millones de personas.
Resulta que el vínculo principal de Occidente es lingüístico. Esto puede parecer excesivo si se olvida que la lengua es la interpretación primaria de la realidad, que precede a todas las demás, étnicas, ideológicas o políticas. Los que hablan como propia la misma lengua están unidos por uno de los vínculos más fuertes que ligan a las diversas porciones de la humanidad. Es difícil comprender el elemento de voluntad suicida que tiene la insistencia de lo diferencial, en las lenguas particulares, tan dignas y valiosas, cuando se está inmerso en otra de mayor amplitud, instrumento de la comprensión de un mundo más dilatado y real.
Todas las lenguas tienen interés, filológico, histórico, humano; pero hay que preguntarse cuántos hablan cada una, qué se puede decir en ellas -las hay sumamente limitadas, reflejo de formas de vida simplicísimas-, qué se puede leer en cada una de ellas, qué se ha escrito en cada una. Esta consideración tiene aplicación inmediata en el conjunto de Europa, y establece diferencias capitales que no proceden de la voluntad, menos aún de la política, sino que se fundan en la realidad misma, constituida a lo largo de la historia.
Se vive instalado en una lengua, a veces en dos, desigualmente, en diversas zonas de la vida, en perspectivas distintas, con una dimensión temporal que se pasa por alto: las relaciones con el pasado, el presente, y más aún el futuro, son muy diversas, y rara vez se tiene conciencia de ellas.
Las lenguas europeas están estrechamente emparentadas: son de la misma familia, no ya lingüística, sino histórica. Han convivido, se han influido mutuamente; el verlas como recíprocamente ajenas, no digamos hostiles, es simplemente suicida. La fecundidad, ciertamente desigual, de las naciones europeas, se manifiesta en la realidad mayor que es Occidente. Su configuración es el reflejo de la que ha sido la historia europea durante los últimos siglos. De la diversidad de la acción, y más aún, de la actitud, de las distintas naciones.
El mapa de América es la proyección de lo que ha sido la realidad originaria de Europa desde fines del siglo XV, la consecuencia de la imaginación, el espíritu de aventura, la capacidad de propagación de las diversas variedades de Europa. Porciones de este viejo e ilustre continente han vivido cerradas, absortas en sí mismas, tal vez enriquecidas pero limitadas. Otras han estado abiertas, curiosas, tal vez generosas, capaces de ir más allá de sí mismas; en suma, fecundas. Ese mapa de América descubre, con su enorme realidad, la diversa fecundidad de Europa, sus diferentes grados de apertura y proyección. La proyección exterior ha podido ser una manera de desangrarse; también de engendrar una prole mayor o menor. La actitud conservadora, más o menos hermética, tiene sus ventajas y virtudes; la apertura a la generación tiene riesgos y venturas distintos. Lo que es América descubre lo que ha sido Europa desde 1492. Si el Descubrimiento hubiese acontecido en otra época, los resultados habrían sido bien distintos; la cuestión decisiva es dónde estaban las diversas porciones de Europa en el momento en que algunas de ellas acometieron la empresa inmensa de la fecundación de otro continente.

Por una ética del consumo, Adela Cortina

 

 

Por una ética del consumo

Adela Cortina

Taurus. Madrid, 2002. 350 páginas

Patxi LANCEROS | Publicado el 07/11/2002, ElMundo
Adela Cortina es conocida en nuestros lares por su perseverante dedicación a la ética; inicialmente, a la ética fundamental, a los criterios constitutivos de la razón práctica.

Por una ética del consumo, es, sin embargo, una incursión de la autora -no la primera- en él exitoso ámbito de las éticas aplicadas.

Con un discurso que oscila entre la descripción fenomenológica y la apreciación normativa, la autora explora la aldea global desde la óptica del consumo. La era se define como era del consumo y el sujeto como consumidor: y se incoa un debate al respecto de la inevitabilidad del consumo, de sus aportes y sus peligros. Dar pautas para orientar al animal consumidor es su propósito.

La fenomenología del consumo aporta la imagen de una sociedad constituida en y por el consumo: no el consumo de los elementos necesarios para la supervivencia individual y colectiva, sino de los bienes producidos por el mercado. Una sociedad en la que los deseos construidos y las necesidades creadas incorporan un crescendo consumista que se convierte finalmente en exposición simbólica de la propia autoestima, de la propia identidad. Un incremento, sin embargo, que provoca insatisfacción por cuanto la avalancha de productos consumibles y las conductas consumistas de los grupos de referencia dibujan la figura de un inalcanzable horizonte: cuando la propia autoestima y la propia identidad se fían a la hipnosis del consumo, el resultado es la insatisfacción permanente. No sólo la previsible insatisfacción exige un recurso normativo que escolte al curso fenomenológico. También lo exige la incesante desigualdad, y el límite que impone un planeta cada vez más expoliado en el que los recursos necesarios para la vida son incorporados a la lógica del intercambio de mercancías. El consumo puede anticipar la consumación del desastre; que no sólo es social y político sino también ecológico: que afecta a la base y fundamento físico de la vida.

Autónomo, justo, corresponsable y felicitante. Esos son, según Cortina, los criterios que han de incorporar deber al ser del consumo. Son los criterios tanto de una ética como de una política del consumo, pues la definición de la era y del sujeto a la que antes aludía desemboca finalmente en una propuesta de ciudadanía global del consumidor. No me cabe duda de que esos criterios pueden generar discusiones en cuanto a su definición; y en cuanto a su aplicación al ámbito del consumo. No estoy muy seguro, por el contrario, de que la enésima reinvención de la ciudadanía pueda hacerse desde la perspectiva del consumo. Cuestión de esencias. O de existencias.

Adela Cortina opone a “la verdadera esencia humana”, que sería la libertad, una esencia impostada, coyuntural y localizada: “Consumir: la esencia humana en el siglo XXI”. No me convence la elevación del consumo a dignidad esencial; tampoco la identificación de la libertad como “esencia humana real”. Si la libertad es la discutida condición y el ineludible objetivo, entonces el consumo muestra su dialéctica. Y sus límites. Este libro es un punto de partida para un necesario debate.

Gernica por Pablo Picasso



Fotografía por Jose Manuel Navia/Nacional Geográfic/ASA/Aurora Photos
"Guernica" por Pablo Picasso's  al Museo del Arte Contemporáneo Reina Sofía

La Marcha de las Rosas/Noruega

Fotografía por Emilio Morenatti/TIME—AP


 

El equipo de Ferran Adriá antes que el Bulli cierre

Photografía por Josep Lago/The Gurdian/AFP/Getty Images

Los Turistas en Trafalgar Square, Londres


El sector del turismo en Reino Unido se rinde más beneficio que la suma de los ultimos años
Fotografía por Carl Court/The Guardian/AFP/Getty Images

Hablemos de...: Frases Hechas ´Frente al engaño´

A otro perro con ese hueso
Atar cabos
Atar la lengua
Bajar la cabeza
Caer en la cuenta
Darse cuenta
Caerse de un guinido
Chuprse al dedo
Acabar de nacer
Caerse del nido
Caerse de la cuna
Cargarle el mochuelo
Cargar con el muerto
Dar jabón, coba, betún, hacerle la pelota
Tirar la toalla
Hacer leña del árbol caído
Jugar con el fuego
Lavarse las manos, tener la manos limpias
Llorar sobre la leche derramada
Mantener en sus trece
Oler a cuerno quemado
Sacar las castañas del fuego
Verse las orejas a lobo
Vivir como un pashá 

Hablemos de...: Frases Hechas ´El engaño´

A otro perro con ese hueso
Aquí hay gat encerrado
Atar los perros con longanizas
Ser Jauja
Dársele con queso
Empedrar el suelo con huevos fritos
Con las manos en la masa
In Fraganti
Dar gato por liebre
Hacer puente
Lavar el cerebro
Comer el coco
Pagar el pato, los platos, los cristales, los vidrios rotos
Por la puerta trasera, por detrás, a escondidas
Tener las manos largas
Tomar el pelo
Vender Humo

5 películas sobre la crisis y referencia a ´Deudocracia´

El blog del cine por Jesús León en el blog de economía Salmon hace referencia a 5 películas y libros sobre la crisis económica, más aquí:

Prefiero no gastar ni un minuto de mi tiempo libre para obsesionarme sobre mi propia realidad, pero hay algunos que lo quieren...

Mis motivos para el puente, por Generación Y

Generación Y es un blog premiado de la periodista Joani Sanchez sobre la vida en Cuba. Sus artículos en general se destacan para la fotografía de alta calidad y la lengua semi literaria de Joani. Les recommendamos leer éste artículo que se trata de las ventajas aportadas de amigos desde el exilio a Cuba ahora y los últimos treinta cinco años.
Mis motivos para el puente

Via Crusis en El Prado

El ´Descemdimiento´, la obra maestra de Caravaggio se expone en el Prado, en Madrid desde el 22 de Julio al 14 de septiembre en la sala 4 de la pinacoteca. Para nosotros que hemos organizado nuestro viaje de cultura en Madrid, no vamos a saltarnos clase... 

Hablemos de...: Frases Hechas ´La Comida´

Con su pan se lo coma
Un hombre de buena pasta
No saber ni torta
A huevo
Hacérsele a uno la boca agua
Llevar el gato al agua
Todo el monte no es orégano, etc.

´Lo Bien Dicho Bien Parece´, por Práctica Español

 Anne Melender y Carmen Rodríguez por medio de EFE reportajes han escrito un interesantíssimo artículo sobre las frases hechas en http://www.practicaespanol.com/es/bien-dicho-bien-parece/art/1093/ junto con ejercisios de comprensión lectora y auditiva. Hemos estudiado el significado de todas las frases hechas que se describe en el texto y las compartimos con vosotros aquí:
Victoria pírrica, gr. la victoria con mucho daño para lo vencedor
Resistencia numantina, ofrecer una gran resistencia
Quemar las naves, tener que tomar una decisión con pocas posibilidades de rectificarla 
Creerse el ombligo del mundo, una persona importante
Alea iacta est, la suerte está echada, los dados han sido tirados, la decisión se ha tomado
Veni, vidi, vinci, llegué, ví y vencí
París bien vale una misa, merece la pena un sacrificio para conseguir algo importante
Ni quito ni pongo rey pero ayudo a mi señor, ayudar o favorecer a otra persona 
Tanto monta, monta tanto; cosas similiares o personas que se comportan de manera semejante
Tiempos de vacas flacas, el período de la crisis económica
Ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio; criticar todos los demás y no a sí mismo
Por un plato de lentejas
Ponerle a uno como chupa de dómine, poner a alguien verde, como chúpame dómine
Roma no paga traidores
El talón de Aquiles, gr. η αχιλειος πτερνα
Sembrar cizáña, gr. σπερνω ζιζανια

Radio FLE para clases de español auditivas

En el enlace http://www.20comunicacion.net/fle/ se puede asistir en clases de español de cada nivel mientras a la página web http://www.practicaespanol.com/ que hemos incluido abajo hay diversos ejercisios de práctica, aunque todo es más divertido y fácil que los temas y auditivos de la actualidad, por ejemplo en el Radio Exterior, y menos útiles para estudiantes que quieren preparar para los diplomas de lengua. Todo el programa ha sido facilitado por http://www.fundacionlengua.com/, la universidades de Castilla y León, el Instituto Cervantes y el Ministerio de Educación para que los inmigrantes se integren rápidamente.





Insultos Animales de BlogoLengua

Los insultos animales describen características reales o atribuidas a la gente que BlogoLengua ha agrupado en características físicas o mentales, necesidad, ignorancia, maldad y comportamientos antisociales o vulgares. Más aquí:  http://www.blogolengua.com/2011/07/insultos-animales.html y en nuestro arículo pasado sobre las epxresiones con animales (el 15 de Junio, 'Hablemos de Frases Hechas de ' Animales').