14 de mayo de 2011

Opinión: La violencia en las ciudades

El aumento constante de la delincuencia es un problema importante que se presenta como un conjunto de otros temas sociales y que se debe enfrentar en las urbes hoy en día. Aunque según las estadísticas de Eurostat (2002), Atenas no demuestra un gran índice de violencia en comparación  de otras ciudades en Europa, seguramente los números cuenten con una historia diferente actual. A lo mejor, hay narcotráfico, prostitución, delincuencia juvenil y bolsapinchados a plena luz del día y sin ningún disimulo entre los protagonistas. Además, las zonas más peligrosas del centro han extendido a incluir otros barrios de modo que no se pueda sentirse seguro dónde y cuándo se van a molestar.

Es lógico que entre las causas del dicho incremento de la violencia en Atenas sea la globalisación, el desarrollo urbano, la imigración, el desempleo y muchos otros problemas socioeconómicos que pueden generar polémica intensa entre los expertos. No obstante, los temas anteriormente mencionados se presentan en otras grandes ciudades del mundo. Lo que probablemente sea más efectiva es la manera de la que el conjunto de la sociedad y el Estado afrontan la delincuencia.

No hay que pasar por lo alto las concecuencias de la situación en Atenas que van progresando en importancia cultural. Algunos resultados destacados son la emigración rural, el miedo, la depresión, el sentimiento de incapacidad frente al peligro y la caída de los prótipos de una vida pacífica para nuestros niños. Es probable que lo peor de todos sea la tolerancia, lo de la violencia llegando a ser un espectáculo actual y una reacción habitual.

Para terminar, algunas medidas para afrontar el fenómeno de la delincuencia es mediante la educación temprana de nuestros niños en casa y en el entorno educativo. Teniendo en cuenta el concepto principal que la violencia da a luz la violencia, debemos como padres y ciudadanos enseñar  nuestros hijos que a través de actos ilegales y la violencia no construimos una sociedad feliz, sino andamos con paso rápido y decisivo hacia la destrucción.

Hay que reaccionar ante la tolerancia de la sociedad griega frente a la delincuencia con manera inmediata, pero pacífica. Antes que sea tarde.